En sesiones extraordinarias, los bloques del Pro, PJ y UCR del Concejo Deliberante de la ciudad de Villa Allende aprobaron el domingo pasado, por pedido del Ejecutivo y en señal de acompañamiento, el proyecto de Presupuesto 2016.

El acuerdo, obtenido en segunda lectura y por unanimidad, dio luz verde a una suba de hasta un 120 por ciento en la Tasa de Servicios a la Propiedad y de un 40 por ciento en el tributo que rige para Industria y Comercio.

La reacción a tamaño salto no tardó en llegar y desde el Frente para la Victoria lo calificaron de “impuestazo histórico que afectará los bolsillos de todos los vecinos de Villa Allende”.  Mario Quiroga, excandidato a intendente por ese espacio, dijo que “implica un fuerte castigo para la comunidad de Villa Allende y no tiene justificación alguna”.

En tanto, el concejal justicialista Eduardo Sarría defendió el aumento acordado entre todas las bancadas teniendo en cuenta principalmente el notable atraso que tenían las tasas locales, ya que en los últimos cuatro años habían subido la mitad del valor que en el resto de los municipios de Córdoba.

En ese sentido, María Teresa de Vélez, presidenta del cuerpo legislativo, explicó que la suba se fundamenta en que “en los últimos dos años no hubo casi suba de las tasas y, con una inflación del 30 por ciento promedio cada año, podríamos decir que este municipio se perdió de actualizarse en alrededor de un 60 por ciento”.

Vale destacar en relación a estas actualizaciones que, como el anterior Concejo estuvo enfrentado con el exintendente justicialista Héctor Colombo, nunca le aprobaron las subas tarifarias propuestas. Si bien Sarría admitió que el 120 por ciento aprobado es muy alto, también aclaró que la propuesta inicial del Ejecutivo era incrementar entre 150 y 200 por ciento la tasa.

En otro orden, pero también en las Sierras Chicas, la situación económica y financiera de Unquillo preocupa a las autoridades locales, empleados y vecinos. Desde que asumió el intendente Jorge Fabrissin (Unión Por Córdoba), los empleados municipales se declararon en estado de paro general por el atraso en el pago de los sueldos de noviembre y las amenazas de despidos.

Ello originó ayer varias manifestaciones de los empleados y familiares en la sede municipal. El miércoles el municipio entregó a empleados y monotributistas los cheques para el cobro de los sueldos de noviembre pero la mayoría de los trabajadores no pudo cobrarlos en la sede del Banco de Córdoba porque se había caído el sistema.

04/01/2015

Deja tu comentario

Leave a Reply