El diputado nacional Sergio Wisky puso bajo sospecha los costos de distintas obras de las rutas 22 y 23 que se ejecutan con fondos nacionales. “Tenemos mucho ruido por la calidad de la obra y de los montos que se han manejado”, sostuvo Wisky, y detalló que “se está poniendo la lupa en analizar y auditar estas obras porque hay muchísimas sospechas”.
Wisky aseguró que ya advirtió sus sospechas al ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich y afirmó que la auditoría no será un obstáculo para el avance de los demorados proyectos.
“A mí me parecen un escándalo los valores que me dijeron que costó la rotonda que entra a San Antonio Oeste y que todavía no se terminó, que son casi 330 millones. Para ponerlo en valor, es lo que necesitaría hoy la fruticultura en plata para ponerse en funcionamiento”, manifestó. Y afirmó que los valores “generan indignación”.
“La primera vez que nos reunimos con Dietrich, junto a los intendentes de Cipolletti, de Huergo y de Fernández Oro, nos dijo: ‘Cualquier indicio de sospecha de corrupción me lo hacen saber y ponemos todo el aparato de auditoría y de gestión para investigar’. Ellos van a priorizar la transparencia. Porque la transparencia genera confianza”, puntualizó.
De igual forma, Wisky sostuvo: “Estas obras se van a terminar. Hay una decisión política y un compromiso de terminarlas lo más rápido posible. Porque había un desfasaje entre lo financiero presupuestado y la ejecución que habían dejado para hacer”, explicó.
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