Rusia no permitirá que se repita en Siria el escenario de Libia, aseveró Alexander Zasypkin, embajador ruso en El Líbano.

En una entrevista con la agencia estatal de noticias libanesa (NNA) el diplomático ruso se refirió a las negativas consecuencias de la intervención militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en territorio libio e indicó que Moscú recurrió a su derecho a veto para impedir que Siria experimente lo que está viviendo Libia.

“Rusia intenta impedir la destrucción de Siria, por lo que seguirá sus cooperaciones militares y técnicas con Damasco”, enfatizó Zasypkin, además de recordar que la participación de Moscú en operaciones militares contra el terrorismo en Siria obedece a una petición del Gobierno sirio. 

Insistiendo en que la crisis de Siria, Irak, Libia y Yemen solo se resolverán a través de medidas políticas y con el apoyo al Gobierno nacional, Zasypkin resaltó el principio que prohíbe el acceso de terroristas al poder.

De igual forma, el funcionario ruso precisó que una operación política en Siria no significa que el Gobierno se rinda a sus opositores y apostilló que, para acabar con la crisis que vive el país árabe, además de los diálogos y el apoyo al Gobierno, es necesario dejar de lado la discusión sobre el destino del presidente Bashar al-Asad ya que el fin de la cuestión siria no depende de una persona.

“Moscú colabora tanto con el Estado sirio como con ciertos grupos de la oposición. El problema es que EE.UU. no hace nada para convencer a sus aliados regionales y otro problema que existe es el envío de terroristas al territorio sirio”, adujo el embajador ruso.

Respecto a la política exterior rusa en Oriente Medio, recalcó que Moscú no está de acuerdo con dividir la zona en regiones de penetración de otros países y reiteró queRusia no alega ser un polo de un mundo bipolar sino está en busca de un equilibrio entre todas las partes.

Al final de sus declaraciones, expresó la disposición de Rusia para colaborar con todos países en la lucha contra el terrorismo, cuya expansión es una amenaza mundial.

En reiteradas ocasiones las autoridades rusas han reprobado la intervención de la OTAN en Libia. En marzo, el canciller ruso, Serguei Lavrov, tachó la intervención extranjera en Libia como una acción ilegal que ha desestabilizado la región, particularmente, los países vecinos, donde grupos extremistas operan activamente.

En 2011, los países miembros de la OTAN se enfrascaron en una campaña militar en Libia con el fin de derrocar el régimen de Muamar Gadafi y restablecer la paz en este territorio, sin embargo, este objetivo no tuvo otro logro que el desastre total del país que se ha convertido en un bastión seguro para los terroristas.

Rusia se esfuerza para garantizar la tregua en vigor en Siria desde el 27 de febrero. El país árabe sufre desde 2011 un conflicto armado que ha causado hasta el momento más de 270.000 muertes, mientras que 12 millones de sirios necesitan asistencia humanitaria inmediata, de acuerdo con las cifras divulgadas por el llamado opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

17/5/2016

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