El gobierno de Juan Schiaretti logró un acuerdo con la Casa Rosada para que la llamada “ley ómnibus”, con la cual se busca pagarles a los jubilados y lanzar un blanqueo de capitales, también fije un mecanismo de envío de fondos automáticos mensuales a las 13 provincias que tienen cajas de jubilaciones, a fin de compensar sus déficits.

En las negociaciones operaron el senador cordobés Carlos Caserio y también el diputado Sergio Massa, más las principales espadas de Cambiemos.

Al cierre de esta edición, Córdoba y la Nación tenían redactado un artículo que llegará hoy al dictamen de mayoría que firmará el oficialismo sobre la ley ómnibus en las comisiones de Presupuesto y de Previsión Social.

De la redacción participaron Caserio; el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano; Massa, el diputado renovador Marcos Lavagna y los oficialistas Emilio Monzó y Nicolás Massot. La Casa Rosada le dio el visto bueno pasadas las 20.

De este modo, las 13 provincias que en la década de 1990 no transfirieron sus sistemas previsionales buscan asegurarse con la ley que está en debate en Diputados un flujo de fondos de la Anses que las ayude a paliar sus déficits previsionales.

Pero esta ayuda no será total. La Casa Rosada acepta este acuerdo porque sólo se obliga al organismo a financiar los déficits provinciales como si dichas cajas hubieran sido transferidas a Anses. Es decir que el Ejecutivo nacional no quedaría sujeto a pagarles a estos distritos privilegios que ellos han concedido a sus empleados públicos jubilados, pero que los nacionales no cobran.

Sólo compensaría el rojo parcialmente en aquellos aspectos de los sistemas previsionales locales que sí se “armonizaron” con el sistema nacional.

Hasta la tarde, el humor de la Casa Rosada con los gobernadores que están al frente de la movida era malo. Entre los cabecillas están el cordobés Schiaretti, el pampeano Carlos Verna, el santafesino Miguel Lifschitz y el entrerriano Gustavo Bordet.

La posición de Mauricio Macri era no afrontar la deuda que la administración anterior generó y discutir primero caso por caso. “Todo esto implica descapitalizar a la Anses para pagar los delirios políticos de las provincias”, sostuvo un legislador oficialista muy molesto.

También ayer por la tarde, el bloque del Frente para la Victoria (FPV) tomó la decisión de avanzar con el reclamo de las cajas en el dictamen que firmarán hoy sobre la ley ómnibus. Los legisladores K escucharon a los ministros de algunas de las provincias peticionantes, entre ellos el chaqueño Horacio Rey. Luego la entrerriana Carolina Gaillard explicó a este diario que su bancada llevará dos artículos al recinto. El primero, para fijar la automaticidad de los giros a las provincias. El segundo, para exigir el pago del retroactivo de todos los años que la Anses no envío fondos.

Pero el Ejecutivo nacional se mostraba renuente anoche a aceptar el pedido de algunas provincias kirchneristas para que la Nación también se vea obligada en la ley a pagar deudas con las cajas provinciales que se generaron en la administración de Cristina Fernández de Kirchner.

La posición del gobernador Schiaretti nunca fue reclamar el retroactivo, es decir el stock de deuda, ya que es tema de discusión en la Corte Suprema a raíz de la denuncia que hizo José Manuel de la Sota contra la Nación en 2012. Pero el resto de las provincias no piensa igual.

El acuerdo de la Nación con Schiaretti y Massa incluiría también un segundo artículo propuesto por el oficialismo en el que se avanza sobre las 11 provincias que sí transfirieron sus sistemas previsionales, como Mendoza y Tucumán, para ofrecerles una moratoria a fin de que se pongan al día con las deudas que tienen con la Nación en concepto de aportes previsionales de sus agentes públicos.

9/6/2016

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